
De nuevo en casa que como dice el dicho...poco dura la alegría en casa el probe. Y sí, ha durado poco pero ha sido mucha y luminosa: contra todo pronóstico hemos tenido un tiempo veraniego de verdad y lo hemos disfrutado mucho.
Es curioso lo rápido que puedes acostumbrarte a los cambios; los dos primeros días echábamos un poco de menos "nuestro sitio" pero al cabo estábamos como en casa, bueno, mejor que en casa porque no existían algunas rutinas tediosas. Después se nos hacía cuesta arriba pensar en volver a "nuestro sitio" y el último día yo sufría un cierto desasosiego ante el hecho de tener que dejar el lugar y esa vida. Ayer andaba como pulpo en garaje, desubicado.